¿Cómo me ayuda un audífono?

Basándose en las pruebas de audición, un especialista en otorrinolaringología puede determinar si necesitas un audífono y, según la pérdida auditiva, recomendar el tipo y modelo adecuado.

Los audífonos son parcialmente beneficiosos para el desarrollo de la capacidad de escuchar y comprender en pérdidas auditivas de tipo sensorioneural.

Al seleccionar un audífono, el especialista considera variables como la capacidad auditiva, las actividades laborales y domésticas, el estado físico y los medicamentos que estás tomando.

En colaboración con el especialista, se puede decidir si necesitas un audífono en uno o ambos oídos. Usar audífonos en ambos oídos ayuda más al paciente en la equilibración de los sonidos, mejora la comprensión de palabras en ambientes ruidosos y facilita la localización de la fuente de los sonidos.

Proceso de Adaptación al Audífono:

Si es la primera vez que usas un audífono, te tomará algo de tiempo adaptarte. Este tiempo varía según tu edad, el grado de pérdida auditiva y tu disposición para usar el dispositivo. Investigaciones han determinado que este período de adaptación puede durar entre 5 y 25 días.

Al comenzar a usar el audífono, algunos sonidos pueden resultar molestos. Especialmente las personas con pérdida auditiva prolongada han olvidado cómo escuchar ciertos sonidos que las personas con audición normal acostumbran en su entorno, como el ruido del viento y del tráfico. Al comenzar a usar un dispositivo, estos sonidos pueden parecer más altos y molestos. Dado que estos sonidos forman parte de la vida cotidiana, si continúas usando el audífono con algo de esfuerzo y práctica, puedes superar estos problemas.

Primeros Días:

  • Durante los primeros días, usa el audífono en entornos familiares como tu hogar y lugar de trabajo durante unas pocas horas.
  • Si te sientes cansado o estresado, quítate el audífono. Una vez que te sientas mejor, vuelve a ponértelo por unas horas más. Repite esta práctica diariamente aumentando gradualmente el tiempo de uso.
  • Dentro de 7 a 10 días, deberías poder usar el audífono durante todo el día, retirándolo por la mañana y por la noche si es necesario. Escucha libros o periódicos a alto volumen y presta atención a tu propia voz. Al principio, tu voz puede sonar diferente o más alta. Si después del proceso de adaptación tu voz sigue sonando diferente y esto te molesta, contacta con tu proveedor. Ajustes en el calibrador o en la configuración interna del dispositivo pueden resolver estos inconvenientes fácilmente.
  • Habla con una persona en un ambiente sin ruido. Mira la cara de la persona con la que estás conversando y pide que repita las palabras que no entendiste. Apagar dispositivos que generan ruido, como radios y televisores, te ayudará a acostumbrarte mejor a los sonidos transmitidos por el audífono.

Días Posteriores:

  • Únete a grupos de conversación con una o dos personas, asegurándote de que las voces sean de personas conocidas al principio. Pide a las personas que no entiendas que repitan lo que dijeron.
  • Mientras varias personas conversan, intenta hablar con alguien diferente al mismo tiempo. Observa las expresiones faciales y los movimientos de los labios de la persona que habla. En grupos más grandes, las conversaciones y los sonidos a tu alrededor pueden volverse más confusos. Ten paciencia, con el tiempo podrás distinguir estos sonidos.

¿Qué Puedo Esperar de un Audífono?

Usar correctamente un audífono requiere tiempo y paciencia. Un audífono no restaurará la audición normal ni detendrá la progresión de la pérdida auditiva existente. Adaptarse a un audífono es un proceso que incluye aprender a escuchar sonidos en el entorno y acostumbrarse a diferentes tipos de sonidos.

Para adaptarte al audífono, es necesario comenzar a usarlo durante unas pocas horas en un ambiente tranquilo. Existen programas diseñados para que los usuarios adquieran nuevas técnicas de audición y desarrollen habilidades que les permitan controlar la pérdida auditiva. Consultando con tu especialista, puedes obtener información más detallada sobre programas que se adapten a tus necesidades personales.

CONFORTE SONORO:

Prevención de Retroalimentación:

Si tu audífono produce retroalimentación, es muy difícil convivir con ese sonido y usar el dispositivo. Por eso, es esencial que el audífono esté equipado con un sistema de bloqueo de retroalimentación de última generación. Este sistema avanzado analiza las frecuencias de retroalimentación y las elimina automáticamente. Ahora, cuando ocurre retroalimentación, tu oído no percibe ese sonido molesto y el sistema lo elimina sin que lo sientas.

La gestión de conversación y ruido, así como la reducción del sonido, son algunos de los mayores desafíos para los usuarios de audífonos. Sonidos como el de una aspiradora o el ruido del tráfico pueden ser molestos. Por lo tanto, el audífono utilizado debe tener la capacidad de suprimir estos tipos de ruidos.

Micrófono Direccional Compatible:

Durante una conversación, el ruido de otras conversaciones cercanas puede dificultar tu capacidad para escuchar. Por ello, el audífono debe tener la característica de micrófono direccional. Esta función atenúa el ruido de conversaciones detrás de ti mientras te concentras en la persona con la que estás hablando, permitiéndote mantener una conversación clara y saludable.

Aprendizaje (Data Learning):

La característica de aprendizaje de datos (data learning) aprende a qué nivel de sonido puedes escuchar en diferentes entornos y condiciones. Este sistema avanzado no solo aprende a qué nivel de sonido puedes escuchar cómodamente en diferentes ambientes, sino que también ajusta el volumen del sonido para mejorar la calidad de lo que escuchas, ya sea aumentando o disminuyendo el volumen según sea necesario.

Rango de Frecuencia:

Para pacientes con pérdida auditiva, es esencial que el audífono seleccionado tenga un amplio rango de frecuencias, así como múltiples canales y programas. Estas características aumentan la comprensibilidad de las conversaciones.

Sistema FM:

Facilita que los niños aprendan de manera más efectiva en la escuela.

Recubrimiento Nano:

Protege el audífono del agua, la humedad y otros elementos externos, prolongando su vida útil.