Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (BPPV)

El vértigo posicional paroxístico benigno (BPPV) es una enfermedad caracterizada por mareos y nistagmo (movimientos rápidos de los ojos) que aparecen con ciertas posiciones, y que generalmente se puede resolver espontáneamente con el tiempo.

La causa de la enfermedad son pequeños cristales de calcio (otoconias) que se encuentran en el oído interno y que nos permiten percibir la gravedad. Normalmente, estos cristales están adheridos en la región de los canales semicirculares, pero cuando se desprenden y quedan libres en el líquido del oído interno, entran en los canales de equilibrio abiertos, lo que provoca síntomas típicos después de ciertos movimientos de la cabeza (canalitis). La forma y dirección del nistagmo detectado varía según el canal de equilibrio afectado, aunque generalmente es el canal posterior el que está involucrado, mientras que la afectación de los canales horizontal y superior/frontal es muy rara.

Antes de que se comprendiera el mecanismo de formación de BPPV, se utilizaron varios métodos de tratamiento en pacientes diagnosticados con esta patología. Dado que no existe un tratamiento farmacológico eficaz comprobado, se ha señalado que evitar los movimientos de la cabeza que desencadenan los episodios es el método de tratamiento más efectivo. Además, existen diversas técnicas quirúrgicas definidas para casos de BPPV que no responden a otros métodos de tratamiento y que afectan la calidad de vida de los pacientes de manera significativa.

Debido a que la enfermedad se resuelve por sí sola y puede ser controlada en gran medida mediante maniobras de reposicionamiento de las otoconias (KRM), la primera opción de tratamiento preferida es la KRM.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de BPPV se realiza según los siguientes criterios:

  • Historia de mareos que aparecen con movimientos de la cabeza y cambios de posición corporal,
  • Durante la prueba de Dix-Hallpike, donde la cabeza del paciente se gira hacia un lado y luego se inclina hacia atrás, observando un nistagmo rotatorio que aparece después de un período de espera de 2-5 segundos, con la fase rápida hacia el oído inferior, y el desarrollo de mareos y/o náuseas durante el mismo período,
  • Duración corta del nistagmo (generalmente menos de 20 segundos),
  • Aparecimiento de un nistagmo en dirección opuesta y de menor duración cuando se vuelve a una posición sentada,
  • Exclusión de patologías del cerebro, tronco encefálico, nervio vestibular y cerebelo mediante historia clínica, examen físico y, cuando sea necesario, pruebas de audición, equilibrio y evaluaciones radiológicas.

TRATAMIENTO:

En la gran mayoría de los casos de BPPV asociada a canalitis del canal posterior, el reposicionamiento de las otoconias mediante maniobras de reposicionamiento de los canales (KRM = maniobras de Epley y Hallpike) logra la resolución de los síntomas.

Después de la KRM, se recomienda a los pacientes no acostarse sobre el oído afectado durante 48 horas, dormir con almohadas altas de espaldas o de lado opuesto, evitar inclinarse hacia adelante, no levantar la cabeza mirando hacia arriba y evitar movimientos bruscos. Se cita a los pacientes para un control entre 2 y 5 días; en aquellos donde se detecta nistagmo y/o mareos mediante la prueba de Dix-Hallpike, se repite la KRM. Los pacientes sin detección de problemas se dan de alta con indicaciones para regresar en caso de recurrencia de los síntomas.

La tasa de resolución completa de los síntomas con un solo tratamiento es del 75-90%. Con 2-3 tratamientos, se puede lograr una mejoría completa o una reducción significativa de los síntomas en un 84-100%.

Aunque en la mayoría de los pacientes no se identifica una causa específica para el BPPV, en algunos sí se pueden detectar las siguientes causas principales: traumatismos craneales o conmociones, edad avanzada, trastornos circulatorios, periodos prolongados de inmovilidad en cama y otras enfermedades del oído.

Las altas tasas de éxito demuestran que la KRM es un método indoloro, sencillo y muy efectivo para el tratamiento. Dado que la prevalencia de patologías acompañantes es baja y los resultados exitosos obtenidos con la KRM, se considera innecesario aplicar métodos de diagnóstico estándar para diferenciar otras causas de mareo en pacientes diagnosticados con BPPV mediante historia clínica y KRM. Esto no solo proporciona un tratamiento económico, sino que también evita la utilización de métodos de diagnóstico innecesarios e incluso molestos.